La reducción del daño del tabaco es una intervención que puede salvar la vida de millones de personas en todo el mundo. A quienes actualmente utilizan productos de tabaco de alto riesgo, como los cigarrillos y algunos tabacos de uso oral, les ofrece la posibilidad de cambiar a diversos productos de nicotina más seguros (SNP), que entrañan menos riesgos para su salud.
La mayoría de las personas sabe que el consumo de tabaco es perjudicial para la salud y que se utiliza para consumir nicotina. Es menos conocido que la nicotina por sí sola no causa las enfermedades graves asociadas con productos de tabaco de alto riesgo como los cigarrillos. La nicotina es una sustancia de riesgo comparativamente bajo, pero sus efectos favorecen el consumo repetido. Esta es una de las razones por las que a muchas personas les resulta difícil dejar de fumar, incluso cuando saben que perjudica su salud.
La forma más peligrosa de consumir nicotina consiste en encender un cigarrillo e inhalar el humo. La combustión del tabaco libera alquitrán y gases que contienen miles de sustancias tóxicas, muchas de las cuales aumentan el riesgo de enfermedades graves y provocan la muerte prematura de la mitad de las personas que fuman. Algunos productos de tabaco de uso oral también liberan toxinas peligrosas al consumirse.
En cambio, los productos de nicotina más seguros no implican combustión: ninguno quema tabaco y algunos no contienen tabaco en absoluto. Entre ellos se incluyen los cigarrillos electrónicos con nicotina, las bolsitas de nicotina, el snus de estilo sueco (un tabaco de uso oral), muchos productos de tabaco sin humo utilizados en Estados Unidos, incluido el tabaco de mascar, y los productos de tabaco calentado. Muchos de estos productos se han desarrollado apenas en los últimos 10–15 años.
Los parches y los chicles representan otra categoría de productos para la reducción del daño del tabaco denominada terapia de reemplazo de nicotina (TRN).
Los SNP ofrecen otra opción a las personas que desean reducir los daños relacionados con su consumo de nicotina. Muchos consumidores afirman que prefieren vapear o utilizar bolsitas de nicotina, snus o productos de tabaco calentado porque, en comparación con otros métodos para dejar de fumar, sustituyen de manera más satisfactoria algunos de los hábitos y comportamientos asociados con el tabaquismo.
Las investigaciones realizadas por Global State of Tobacco Harm Reduction estiman que hay 112 millones de usuarios de productos de nicotina más seguros en todo el mundo.
Los datos de numerosos países indican que las personas que fuman están cambiando a productos de menor riesgo. Existen señales claras de un efecto de sustitución —es decir, de que los SNP están reemplazando al tabaquismo—, entre otros, en los siguientes países:
- Noruega: el 15 % de las mujeres jóvenes utiliza snus, pero solo el 1 % fuma. El país presenta uno de los niveles más bajos de tabaquismo femenino del mundo, y las mujeres jóvenes utilizan snus en lugar de cigarrillos.
- Japón: las ventas de cigarrillos han disminuido un tercio desde la introducción de los productos de tabaco calentado.
- Suecia: los hombres suecos han pasado de fumar a utilizar snus. Como resultado, Suecia presenta la tasa más baja de enfermedades relacionadas con el tabaco en Europa. Es el único Estado de la Unión Europea que ha alcanzado la condición de país libre de humo, definida como una prevalencia del tabaquismo inferior al 5 % entre la población adulta.
- Gran Bretaña: el aumento del vapeo ha ido acompañado de un rápido descenso del tabaquismo, y los cigarrillos electrónicos son el método más popular para dejar de fumar. En Gran Bretaña vapean 3,6 millones de personas, de las cuales 2,4 millones han dejado de fumar por completo.
- Nueva Zelanda: el rápido aumento del vapeo —del 0,9 % de los adultos en 2016 al 6,2 % en 2021— se ha asociado con una marcada disminución del tabaquismo, del 14,5 % al 9,4 %.
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