Esta teoría no se sostiene cuando se compara con la evidencia que tenemos hoy en día.

Por ejemplo, en Estados Unidos, el tabaquismo entre los adolescentes ha estado disminuyendo durante muchos años, mientras que al mismo tiempo los cigarrillos electrónicos se han vuelto cada vez más accesibles. Si fuera cierto que el vapeo es una puerta de entrada al tabaquismo, se esperaría ver un nuevo aumento en el consumo de tabaco entre los adolescentes, lo cual no es el caso.