No. Estos productos no deben regularse como si fueran productos de tabaco, con todas las restricciones que existen para el tabaquismo convencional. Tampoco deben regularse como productos medicinales. Llevar un producto medicinal al mercado toma años y millones de dólares. Aproximadamente el 80 por ciento del mercado de vapeo está en manos de pequeños fabricantes independientes que no podrían asumir esa carga financiera.
Los productos de nicotina más seguros deben regularse de manera proporcional como productos de consumo. Las regulaciones deben estar controladas por los estándares industriales ya existentes en un país. Si no existen tales estándares, deben desarrollarse conforme a los estándares internacionales de seguridad existentes, para garantizar que los productos puedan comercializarse de manera segura.
Los fabricantes deben poder dirigir la publicidad y promoción a los fumadores adultos actuales y destacar los beneficios para la salud de estos productos en comparación con fumar.
En Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ahora permite que los fabricantes de snus y de un producto de tabaco calentado declaren que sus productos son menos nocivos que fumar.