Los cigarrillos electrónicos o los productos de vapeo están destinados a los fumadores adultos como una forma de reducir el daño, no para las personas que no fuman.
La seguridad absoluta no existe; pero, que no lo sepamos todo no significa que no sepamos nada.
La nicotina no provoca cáncer ni enfermedades respiratorias. La nicotina, como la cafeína, es un estimulante, y por ello a las personas con afecciones cardiacas subyacentes se les suele recomendar evitar el consumo regular de cualquier sustancia estimulante.
Sí sabemos lo suficiente sobre la seguridad relativa de los cigarrillos electrónicos o los productos de vapeo como para que los médicos los recomienden a personas que no pueden dejar la nicotina y/o a quienes de otro modo no pueden dejar los cigarrillos. Esto se debe a que la evidencia muestra de manera constante que, en comparación con fumar, los cigarrillos electrónicos o los productos de vapeo son al menos un 95 % menos nocivos.