Muchas personas dejan de fumar sin ninguna ayuda. Otras se benefician del uso de terapias de reemplazo de nicotina o de medicamentos, aunque las tasas de recaída son altas.

Pero muchas personas que fuman desean o necesitan formas alternativas de dejar de fumar.

La aparición de productos de nicotina más seguros les ofrece otra opción.
Al dejar de fumar o después de hacerlo, los consumidores siguen muchos caminos diferentes. Algunos pueden consumir tanto cigarrillos como productos de vapeo por un tiempo corto o largo. Otros pueden cambiar completamente al vapeo, a productos de tabaco calentado o a productos orales. Otros podrían consumir únicamente líquidos sin nicotina en sus productos de vapeo, o una combinación de diferentes productos de nicotina más seguros.

Desde el punto de vista clínico, el uso prolongado de nicotina, cuando se separa del hábito de fumar, conlleva muy pocos daños o ninguno. La reducción del daño por tabaco ofrece nuevas opciones a las personas que desean dejar de fumar, pero no han podido hacerlo con las alternativas previamente disponibles.