Esta es solo la mitad de la pregunta. El resto debería decir: ‘¿en comparación con los cigarrillos de tabaco?’

Al comparar el consumo de cigarrillos electrónicos o productos de vapeo con fumar tabaco, la evidencia científica es clara: los vapeadores son mucho más seguros.

Prender fuego a cualquier producto de tabaco —cigarrillos, pipas o puros— libera miles de toxinas, muchas de ellas cancerígenas. Es la combustión (acción de quemar) la que genera y libera esas sustancias, y por eso los productos de tabaco resultan tan peligrosos. Cualquier forma de consumir nicotina que no implique quemar es mucho más segura. Salud Pública de Inglaterra sostiene de manera reiterada que los cigarrillos electrónicos, que solo calientan un líquido con nicotina, son al menos un 95 % menos nocivos que los cigarrillos convencionales.